Dualismo: Doctrina que afirma la
existencia de dos principios supremos, increados, contornos, independientes,
irreductibles y antagónicos, uno del bien y otro del mal, por
cuya acción se explica el origen y evolución del mundo. Bueno/malo,
destrucción/construcción, visible/invisible, razón/pasión, guerra/paz,
cartesiano/gnóstico, Dios/Diablo = Alma/Cuerpo.
Gnosis o Gnosticismo:
Doctrina según la cual no te salvas por la fe en el perdón gracias
al sacrificio de Cristo, te salvas mediante la gnosis,
o conocimiento introspectivo de lo divino (“conócete a ti mismo”),
que es un conocimiento superior a la fe. La fe no basta y la muerte
de Cristo tampoco. El hombre es autónomo para salvarse a sí mismo.
Mazdeísmo / Zoroastro: s VI-V
aC: Su verdadero nombre fue Zaratrusta (iranoarameo, historiador,
filósofo y religioso). Recopila veinte siglos de tradiciones milenarias
y crea un nuevo pensamiento. El Sol pierde su condición omnipotente
y pasa a ser un símbolo magnífico y sencillo. Vivió en la época
del gran exilio de los judíos hacia Babilonia cuando precisamente
estaban redactando el Antiguo Testamento (tradición de sus últimos
cinco siglos de conocimiento). Es decir, que en aquel tiempo se
crearon dos formas de explicar el mundo desde dos perspectivas
diferentes. Aunque poco conocida es de donde han salido muchas
ideas del cristianismo (juicio final, resurrección, trinidad...).
El libro sagrado del zoroastrismo es el Avesta (existen también
himnos sagrados transmitidos llamados Gatha) que se escribió tras
la muerte de su iniciador y que plasma el permanente conflicto
del bien o sabiduria (Ahura Mazda u Ohrmazd) y el del mal (Ahriman
u Angra Mainyu). El mazdeísmo (originario de Persia, actual Irán)
se apoya en antiguos mitos arreglados para la época. Además de
los dos Dioses ya mencionados, tiene dioses para la sabiduría,
la mentira, etc. Defiende la llegada de la victoria final del
bien (juicio y resurrección final). Muchos persas se refugiaron
en el Nordeste de India y su religión tienen mucho en común. Fue
extinguida por el crecimiento del Islamismo.
“Una religión no puede crecer sin el fanatismo religioso y negociador
de sus practicantes” así lo habría dicho Zaratrusta.
Maniqueísmo / Manés
o Maní: (Seléucido, dinastía existente entre
el 312 y el 64 aC. en Asia Menor). Nació en el 216 dC. En Babilonia
(Irak). Expandió el maniqueísmo principalmente en Egipto (Alejandría),
norte de África, Palestina y Roma. Su padre creó los bautistas
(ni comer carne, ni beber vino, ni sexo…) que era una secta judeocristiana,
no gnóstica. Maní dejó escritos para que se pudiera seguir su
creencia e ideología. El maniqueísmo es una religión gnóstica
que busca lo universal, conocerse a uno mismo que forma parte
de un todo. Se basa en tres estados, el antes, el durante y el
después (de donde venimos, quien somos, a donde vamos) que se
mueven dentro de los conceptos de tiempo y espacio (cinco dimensiones).
Su doctrina (enseñanzas o instrucciones) es: la inteligencia,
la conciencia y el saber (¿santisima trinidad?). Esta religión
sedujo más que convenció quizás por ser demasiado intelectual.
No tenia sacramentos… ¿no sería una religión? Existen templos,
7 rezos al día hacia el sol (¿Meca?)o la luna (hacia la luz…sobre
la sombra). Ayuno en domingo y confesión el lunes, dar servicio
a la comunidad (ser generoso), no idolatrar, no matar, no mentir,
no ser avaro, no ser adúltero, ser piadoso….estas "leyes"
ya existen en el libro de los muertos egipcio. Podían comer, beber
y tener una concubina, tener placeres pero con moralidad. Maní
veía lo que los hombres podrían llegar a ser, no lo que eran.
San Agustín fue seguidor suyo y después se convirtió al cristianismo.